Este predio de 14 Has. que fuera de Carlos Gesell constituye una reserva forestal de gran importancia histórica. Forma parte del primer núcleo de forestación de la ciudad. En el predio se encuentran el Museo y el Chalet Don Carlos.
En estas 14 has fue donde Don Carlos fundó la Villa en 1933, se encuentra emplazado el Museo y Archivo Histórico Municipal. Les sugerimos realizar las visitas guiadas que llevan a cabo las guías del Museo, y en las cuales van a poder conocer la vida de Don Carlos I. Gesell, el surgimiento de Villa Gesell a traves de fotografías y documentos, como así también la diversidad de especies vegetales y animales que se encuentran en la Reserva.
En el mismo predio encontrarán el Vivero Municipal, la Asociación Apicola y el Taller del Bosque. Además del recientemente inaugurado Museo de los Pioneros, creado para guardar la memoria de los primeros habitantes de Villa Gesell, pioneros y fundadores, que contribuyeron a que hoy la ciudad sea lo que es: un paraiso en medio de un desierto de dunas.
Además, no dejen de visitar el Chalet de Don Carlos, en donde funciona un Centro Cultural que alberga exposiciones, cursos, conferencias y una biblioteca especializada en historia y geografia local y regional, con un importante archivo fotográfico y documental. Exhibición permanente muestra fotográfica El profeta de los médanos - (sobre la vida y obra de don Carlos Gesell).
El predio tiene una superficie de 143.725 m y ha sido cercado con el fin de protegerlo de la erosión y depredación. El fundador de nuestra ciudad comenzó en este lugar, el extraordinario trabajo de transformación de las 1648 hectáreas de dunas vivas que adquirió en 1931 en una zona forestada, y consiguientemente apta para el asentamiento humano.
Por eso, toda el área es una importante herencia histórica y paisajística, donde encontramos hoy más de 100 variedades de plantas y árboles que Don Carlos Gesell adaptó al suelo arenoso, especialmente pinos, así como también miles de aves de por lo menos 30 variedades, tanto estables como migratorias.
Después de la muerte de Don Carlos, este predio fue expropiado por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires (Ley 10420/88) y cedido luego a la Municipalidad de Villa Gesell con la finalidad de convertirlo en Parque Cultural (Decreto Prov. 10252/87)
Se conservan desde 1940: Un almacén, la estafeta postal (hoy Museo de los Pioneros), los talleres de reparacion de maquinarias, hoy sede de la Asociación Apícola y El Taller del Bosque.
FLORA: Utilizando especies nativas como es Esparto y el Tupé, Don Carlos Gesell inició la fijación de las dunas marítimas para dar inicio luego a la forestación con especies exóticas provenientes de diversas partes del mundo. Gramíneas y leguminosas contribuyeron al enriquecimiento del suelo.
Actualmente el Pinar del Norte cuenta con una gran diversidad: pinos, cipreses, álamos, eucaliptos, acacias, frutales (ciruelos, perales, nísperos, manzanos, higueras, y otros), casuarinas, olmos, sauces, fresnos, arces, encinas, olivos, laureles, tamariscos, robles, alcornoques, retamas, y Sequoias gigantes.
FAUNA: esta representada por aves, que no frecuentaban la zona costera, se afianzaron al lugar con el crecimiento de los árboles.
El bosque se ha constituido como un espacio de protección de dichas aves proporcionándoles alimento, refugio y espacio para nidificar. Algunas especies permanecen todo el año (zorzal, gorrión, tacuarita, calandria, benteveo, chingolo, ratona, carpintero real), mientras que otros visitan la zona en sus épocas de migración (churrinche, tordo común, mulato, naranjero, fío-fío, verderón, suirirí, tijereta, golondrinas, etc).
Sobre el frente marítimo pueden observarse gaviotas cocineras y capucho café, gaviotines, ostreros y paloma antártica.
Cuidemos tanto esta zona única como las demas. Para ello recomendamos:
No ingresar con autos, motos y/o caballos.
No encender fuego en ningún sector ni zonas aledañas.
Circular por senderos demarcados.
No recolectar elementos de la flora: piñas, hongos, frutos, flores, hojas o semillas, los cuales nutren el suelo arenoso al formar humus.
No dañar árboles ni plantas.
No cazar, ni capturar, ni hostigar aves.
No arrojar residuos, ni escombros ni restos de poda.